Isostar Desert, EL INFIERNO

EL INFIERNO……………

Tres alicantinos en la distancia de 120km y tres alicantinas en la distancia de 45 km éramos los que íbamos a salir en esta aventura para ver si podríamos superar las extremas condiciones del desierto de los Monegros (Huesca).

Un viaje increíble, lleno de risas y anécdotas  de otros ultras, una unión que no tardó mucho en forjarse. Los chistes, risas, relatos y experiencias se sucedieron hasta Zaragoza donde tuvimos que prestar un poco más de atención a la carretera. Nuestro próximo objetivo era sencillo comprar un cargador de coche para  los móviles y casi 100km después lo conseguimos. Jajajaajajajaja,  una odisea,  pero un asunto  importante resuelto. Como no¡¡ nos equivocamos de salida y le pegamos una vueltecita a la población llegando hasta Fabra pero nos desvió poco y llegamos al campamento del ISOSTAR DESERT sobre las 21:30 de la noche. Siete horas de viaje divertido y ya estábamos en el principio.

Mi intención no es relatar la carrera de principio a fin pero era importante, muy importante esta parte de la aventura. Lo demás sucedió rápido, Vicente compartió su cena con nosotros, preparamos el catre para dormir no sin antes reírnos de lo acontecido durante el viaje y con toda la calma que se pudo, nos fuimos a dormir.

Como era normal nos despertamos pronto, muy pronto pero así podríamos preparar todos los juguetes que necesitaríamos para esta aventura, os recuerdo que eran 114km en autosuficiencia, por el desierto de los Monegros. Auto suficiencia quiere decir que lo único que te da la organización en los controles de paso era la bebida, toda la comida de la prueba la cargabas a la espalda. Ale¡¡¡¡ ya estamos preparados, todo listo,,,, y nos posicionamos en el principio del pelotón. A tope¡¡¡¡ Unas fotos con Vicente y ya estamos preparados ,,,, saludos y frases que llevamos grabadas a fuego en nuestro corazón salen de nuestra boca para animar a nuestro compañero. Ahí estamos Vicente, Alex y yo preparados para empezar una aventura fantástica.

A full¡¡¡¡¡¡¡¡ Vamos¡¡¡ explicaciones del director de carrera, Nestor, y a las 12:05 iniciamos la salida a esta aventura. En poco tiempo nos damos cuenta que la carrera va ser todo lo devastadora que parecía ser. Los kilómetros no terminan de pasar y realmente vamos a un buen ritmo, nuestra piel se torna violeta, quemada  por el sol incesante en nuestros cuerpos.

A Vicente lo hemos visto en la salida y , ciao bello, ya no lo hemos visto más, nosotros vamos a un buen ritmo, creo que demasiado rápido pero vamos bien y no creo que debamos de parar. Los dos primero controles pasan y no rápidos pero vamos, estamos en el tercero  y todo va bien así es que mejor no pensar  y seguir corriendo. El agua no sobra, y tenemos que racionar muy bien como bebemos si queremos llegar, el desnivel no es como nos habían avisado pero estas cosas suelen pasar y no queremos darle importancia, solo corremos.

Cruzamos el paraje más desértico que he visto en mi vida y dejo constancia de ellos en un video, pero seguimos corriendo y de momento todo va bien, nuestra moral está por las nubes,,,, VAMOS¡¡¡¡¡ solo queremos devorar kilómetros, solo queremos hacer que la prueba tiemble y sienta que la vamos a vencer. Me gusta ordenar mi cabeza en estas carreras pero esta vez no puedo, mi mente, mis pensamientos me distraen, no aclaro nada, no me concentro,,,,,, y prefiero dejar la mente en blanco, hoy no es el dia, hoy solo tengo que correr.

Alrededor del 52 recogemos un compañero con claro síntomas de deshidratación, la mirada perdida, sin poder comer ni beber, mareado y con una pájara que no se veía a tres en un burro,,, mucho ritmo,,,, muy deprisa, y ese es el precio que se paga. Alex y yo, decidimos acompañarlo hasta kilómetro 53 donde hay un avituallamiento y lo pueden atender.  Su estado no era muy bueno y no le dejan salir de nuevo a correr, nosotros salimos con ganas de correr pero a unos metros, Alex me explica que tiene llagas en sus pies y paramos a curarlas.

Iniciamos la marcha de nuevo pero en poco kilómetros le salen las ampollas de nuevo y tenemos que parar, no es normal, pienso¡¡ pero de nuevo intento curárselas,  pero se vuelven a soltar los apósitos. Entre el atardecer y la noche llegamos al 70 y Alex tiene los pies con unas ampollas grandes y está dolorido. Esperamos más de una hora a la ambulancia para que le den una solución a sus heridas pero para mi asombro  no le dan ninguna solución y la única que le dan hacen que salga el peor de los Migueles posibles. Abandonar? Dicen¡ ¡¡¡¡  ¡cómo que abandonar? Digo¡¡¡  pero me doy cuenta que es Alex quien debe decidir y haga lo que haga estará bien. El resultado lo sabemos y será la próxima donde Alex venza a sus heridas pero se ha clavado 70 km a un ritmazo impresionante, BRAVO ALEX¡¡¡¡¡¡¡

Mi estado al salir solo en la noche no es mejor, no puedo desprenderme de la emotividad negativa del momento y salgo como si los demonios me persiguieran por los caminos del desierto. Sé que llevo un ritmo demasiado rápido pero no quiero ir más lento, adelanto a algunos compañeros sin mediar palabra y es que no me  puedo quitar de la cabeza que no le hayan curado las heridas a Alex,,,, me da tiempo a pensar que tampoco yo he podido curarselas y me siento responsable de lo sucedido.  Más me cabreo aún, y de lejos veo un grupo de compañeros, estarán a unos ochocientos metros y no quiero parar hasta pillarlos, mis piernas están cansadas y me lo hacen saber, pero no voy a parar ,,,,,,,,,,,,,,,,,,, lo tengo cerca , ya está los he pillado, los quiero pasar y seguir corriendo solo, solo quiero eso pero me doy cuenta de que es el grupo con el que hemos estado casi todo el camino y mi cabeza piensa de nuevo, tranquilo, ya está¡¡¡¡¡¡ aquí estás bien.

Así hago, me quedo con ellos y haciendo progresivos a los mandos del gran Jesús, así llegamos hasta el 96 donde tenemos que parar Dami y yo a curar nuestras llagas, esta vez el enfermero lo hace  bien y nos cura muy bien, a él le vendan los pies, a mí solo me ponen los apósitos y a correr corriendo. cuarenta minutos más tarde salimos y nuestros compañeros se han adelantado pero  Damián y yo corremos como liebres, corremos tanto que en el siguiente control ya lo hemos cogido, Damián es un chaval fantástico y con una capacidad de superación que me sorprende.  Km 109 último avituallamiento y solo restan unos poco kilómetros pero como casi siempre alguna sorpresa nos guardan, toma¡¡¡¡¡¡¡ un INFIERNO al final. 6 km de más para nuestras piernas que nadie pensaba que existían y después de 20h 58min termino el ISOSTAR DESERT.

La llegada muy emotiva, Alex, a los gritos me espera y su abrazo hace que todas mis emociones salgan con rapidez, me anima y me dice lo animal que soy pero me hubiera gustado que cruzase esa línea conmigo, Vicente a su vera me felicita, para él tampoco fue su carrera, YO ENTRO CON MIS COMPAÑEROS CON LOS QUE HE VIVIDO UNO DE LOS MOMENTOS MAS ESPECIALES DE MI VIDA Y QUE NUNCA OLVIDARÉ.    Una más al saco………….

Comentarios

  1. dice

    Bien hecho Miguel.
    Eres una mula. Ordenado y profesional, pero una mula.
    Fue un placer compartir contigo esos kilómetros. Seguro que nos vemos en otra.
    Suerte en Mont Blanc y controla!!
    Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *