PTL 2017 -MUERTE Y DESTRUCCIÓN-

Lo comentamos en diferentes ocasiones y seguimos pensando lo mismo, da igual todo lo que podamos explicar lo que vivimos en aquellos día, no importa todos los videos que se vean, ni todas las anécdotas que os relatemos, pienso no seremos capaces de explicar lo que he vivió en aquellos días de verdadera locura y pasión por lo que nos gusta hacer.

Cometería un gran error si hiciera un relato de lo que ya podéis ver en los videos, o sencillamente me pusiera a contar lo que allí aconteció ya que me daría tiempo de escribir un libro (que también me lo estoy pensando) y os aburriríais soberanamente de tanta letra. Contaré lo que entiendo más interesante de esos días, como lo viví, sentí, como lo pasé y donde me superó.

Día 28 de septiembre de 2017, tres amigos nos encontrábamos en la plaza central de Chamonix entre las risas y la concentración pasaban minutos hasta el momento que nos situáramos en la salida para dar inicio a lo que será la aventura más devastadora que íbamos a vivir. Los días de antes había transcurrido entre risas, descanso y mentalizarnos del palizón que íbamos a pegarnos. Los nervios aleatorios entre el equipo eran e videntes y cada unos de nosotros pensaba tan sólo en estar a la altura que esperaban sus compañeros de aventura. Nuestro objetivos no coincidían del todo aunque teníamos claro que antes de nada estaba el equipo y estaba SUPER CLARO.

Todo tiene que estar dentro de la visualización de cada uno y yo como cada vez que he estado en esa plaza entro en la iglesia que queda a la espalda de la salida y sencillamente pido por nosotros para que mis amigos, esos que me reclaman cuiden de mis amigos y de mí en tan gran aventura.

Todo preparado y cada uno de nosotros con nuestros pensamiento llega el momento de la salida y yo tomo la dirección del arco de meta y hago por ponerme lo más delante de la salida que pueda, uno de mis objetivos era explotar el tiempo del PTL, y DIOS que ganas tenía de correr. Una salida como todas las del UTMB, sencillamente espectacular, donde salimos tranquilos pero corriendo. Si no has vivido una salida de este tipo no sabrás del todo de que te hablo, si lo has vivido, YA LO SABES¡¡¡

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A partir de este momento todo fue pasión por la motaña, amistad, esfuerzo, risas, lloros,   cabreos, más cabreos, comunicación, resistencia, sueño, dolor, dolor, más dolor y un   crecimiento personal que no te enseñas en las mejores escuelas de negocios del mundo.   Vivimos durante los primeros kilómetros que iba a ser muy complicada la aventura y la   euforia de estar corriendo PTL nos duraría algunas horas más, collados y cimas entre las   que no bajábamos de los 25oom hacían de algo extraordinario algo normal y como quien no quiere la cosa llegamos al primer refugio Buet Skiroc con mucho esfuerzo. Consenso de parar a dormir donde ya le veíamos las orejas al lobo y del planteamiento que teníamos al que íbamos a hacer, ya iba un rato. 2 horas de sueño.

Jose Piñol se rompe, y no solo se rompe sino que tiene el valor de caminar durante 16km + – con su rodilla derecha maltrecha, ya sabíamos que a ese ritmo podíamos llegar y estábamos convencidos de poder llegar, su retirada consesuada con nosotros y lógica por otro lado fue un mazazo para el equipo y Chicho y yo continuamos sabiendo que se quedaba una pata importante de la mesa que habíamos formado. Sabéis que es fritos, así llegamos a la cabaña de dorny y ahí nos dimos cuenta lo mal que estábamos comiendo, chicho estaba medio pálido, y yo con los ojos en la nuca y sin hambre, síntoma inequívoco de muerte, ajjajajajajajajaja.

El espirití el mismo aunque nos faltaba la otra pata y se le echaba de menos, corrimos, anduvimos y subíamos fuertes muy fuertes hacia Buet San pierre los primeros 100km en los que no parábamos de cruzarnos con Mario, Miquel y el equipo colombiano que nos acompañarían en toda la aventura. 100km los hacemos en unas 24 horas a un ritmo sostenible, llevábamos 48 horas y estábamos rotos, esto no era normal. La verdad el paisaje se relajó y por primera vez pudimos andar subiendo por praderas de hierva fresca y suave todo lo que queríamos y todo se volvía a complicar, después de esas horas fantásticas de nuevo la muerte, 500m+ sin marcar, sin camino, en el que todos los equipo íbamos por donde pensábamos, creo que nos perdimos aunque todos subían cerca de nosotros, de veras una locura. Aquí pensamos que Chicho sufriría un pinchazo, arañazo o no sabemos qué, que le provocaría una infección con la que aguantó hasta el final de la prueba. IMPRESIONANTE.IMG_20170830_115756

Salimos de ese infierno que es subir por un sitio que no está marcado, por una pendiente de unos 23º pisando un árbol bajo que tiene unas raíces muy duras y nos metemos en un pequeño valle por el que discurría un río y que no encontrábamos el paso para poder bajar al refugio, Chicho cayó al río, yo perdido por arriba del mismo, y por no se que pensé en que Chicho había cruzado por medio y ahí estaba como 4 metros por debajo mía. Se juntan muchas cosas aquí, muchas emociones y tienes que expresarlas para dejarlas salir y que no se queden dentro.

IMG_20170830_115818 Mojados, con hambre y cansados llegamos a Buet San pierre, cabreados dormimos 2   horas nos levantamos y seguimos andando sobre las 6 de la mañana hacia la cabaña du   plan du jeu. Anduvimos todo el día y pudimos ver, sentir y disfrutar lo maravilloso de   esta ascensión que nos hizo saber porque estábamos ahí, fue sencillamente espectacular.

A partir de aquí sufrimos de lo lindo, frasati, cabaña Velan, y llegada a Morgex pienso que fue la prueba más exigente de todas para nosotros y no hablo en ningún caso de físico hablo de los valores que te unen a tu compañero para continuar una aventura de este tipo y creerme cuando os digo que el chicho y yo (y si hubiera estado jose también) las pasamos putas durante mucho kilómetros, muchas horas de gestión de emociones que pudimos resolver no sin antes hablar las cosas como hombres y como AMIGOS que somos, esto es, era y será un equipo toda la vida.

Morgex era el 168km + – a unos 900m de desnivel y eso indicaba que tan solo quedaba la mitad, la mitad?????? no puede ser si estoy muerto como va a quedar la mitad,! pues si la mitad¡, muchos abandonos hay en Morgex, Colombia, Mario, miquel, chicho y yo seguíamos en la aventura entre pérdidas de gps, seguir a compañeros, desgana, cansancio, y desfallecimiento.

Salimos de Morgex con la moral alta, lloviendo y sabiendo o intuyendo que el camino hacia el refugio deffenes no tendría nada de fácil, salimos con Dima y Laurent dos de los compañeros con los que compartiríamos muchos kilómetros y a los que les debemos mucho, pero Laurent va durmiéndose y paran a que descanse un poco, chicho y yo continuamos seguro por el único camino que había. Check point 36, aquí pegamos el mayor brujulazo de todos, no seguimos el recorrido alternativo y fuimos por el que iba la carrera y nos equivocamos perdiendo alrededor de unas dos horas en volver al mismo sitio que estábamos, con la consiguiente llamada de la organización a mi madre (que menos mal que no habla idiomas) y después a Paula que nos llamó de inmediato para saber si estábamos bien. En ese momento descubrimos que íbamos mal, mal no, faltal¡¡¡¡ imaginaros como pudimos bajar El padrino y yo, como si nos persiguiera alguien, no conformes con eso seguimos metidos en el mismo ritmo durante mucho tiempo pegando de nuevo otro brujulazo antes de meternos en lo que yo llamo la senda del infierno, juraría que es la senda que va por la ladera de las montañas hasta llegar al refugio de Deffenes (cambiaron el track). El cabreo que teníamos uno con otro era importante, seguía lloviendo y no poco, nos perdimos y en esa senda bastante expuesta en algunos tramos yo personalmente iba totalmente ko, dormido y sin fuerzas del ritmo que habíamos seguido hasta entonces. Uno de los recuerdos que guardo con más pena ya que nos jugamos literalmente la vida.

Deffene está detrás de una montaña y nunca se ve, nunca hasta que estás muy cerca y entonces apareció de la nada, suerte para nosotros, cena, dormir 2 horas más y poco a poco iban llegando los amigos de aventura. Salimos de Deffenes  muy pero que muy reforzados y solos sabiendo que queríamos coger a Dima y Laurent que salían un poco antes, los veíamos por los frontales y al final de una senda y de golpe, otra locura, el camino se pierde, no existe track, no vemos caminos ya que es todo piedra y para colmo no vemos al grupo de adelante, de nIMG_20170901_080959uevo en la mierda, llegan los colombianos pero tampoco saben decirnos que track seguir, no queda más que esperar y después de estar dando vueltas como pollos sin cabeza por esos lagos, aparecen de la nada, una pareja rusa de padre e hiijo que habían venido a reconocer el recorrido unas semanas antes. Los vemos tranquilos y seguros van por donde no hay camino y al fondo entre la lluvia agobiante que caía vemos un pequeño hito imperceptible al ojo desde tanta distancia, los seguimos con esmero y en unos momentos vemos que nos siguen los cámaras de la prueba confirmando que íbamos bien.

La verdad es que una vez que veíamos como se orientaban los rusos sabíamos que íbamos bien y tan solo y muy de vez en cuando yo sacaba el GPS para ver si el track iba por arriba de nuestra dirección y nunca coincidió. Seguíamos el cauce de un río que nos llevo a una pradera pero antes nos cruzamos con un equipo de rescate que iría a por alguien aunque no sabíamos quien y pensamos que eran nuestros amigos Colombianos.

De nuevo y después de unas 6 horas andando llegamos a otro refugio donde nos fuimos juntando diferentes equipos   que luego sIMG_20170901_090700aldríamos todos juntos. Dima y Laurent, Columbianos, Rusos y   Españoles salimos del refugio rápido ya que el frío apretaba y necesitábamos   correr para entrar en calor, en lo que vimos que Colombia se quedaban   rezagados. Seguimos con paso firme iniciando un descenso que nos llevaría a la   base de unas pistas de esquí. Un descenso que no tenía nada raro pero que   dadas nuestras circunstancias se hacía complicado, Chicho no se encontraba del todo bien, su pié y espinilla empezaban a hincharse de veras y nos                                                                                       empezaba a preocupar. Yo no paraba de preguntarle cada tanto.

Yo; Chicho¡¡ cómo te encuentras? todo bien?

Chicho; seguimos Miguel, seguimos¡¡

O tan solo me miraba y me hacia un gesto de afirmación. Yo sabía por lo que estaba pasando pero este tío es más duro de los que pensáis, mucho más de lo que yo había imaginado. Llegando a la base de la montaña, existía un desvío a la derecha y me lo volví a pasar.

Chicho hace como 60 segundos me había dicho si íbamos por el track a lo que le contesté que si¡¡

Miguel ; Chicho espera nos hemos pasado¡¡

Chicho; joder Miguel te acabo de decir si íbamos bien y de nuevo nos salimos¡¡

Miguel: Chicho coño solo han sido  15m¡¡ IMG-20170907-WA0063

Chicho; ya pero sabes en el estado en el que estoy y me dices que lo has mirado¡¡

Silencio¡¡¡¡ silencio y más silencio

Yo subí esas pistas de ski como no había subido en toda la aventura, a tope sin dosificar, mi estado era complicado y el de chicho más, momentos duros muy duros que nos hicieron dudar. El paso de los kilómetros y sobre todo el respeto, la amistad, y saber quien teníamos al lado nos hizo de un minuto a otro volver a retomar la comunicación y así poder llegar al Hospice de PSB, km 224. Última base de vida, esta sería la última vez que podríamos acceder a nuestras cosas en lo que quedaba de aventura. No necesariamente teníamos que modificar nada de lo que antes habíamos hecho aunque en un momento decidí  quitarme parte del peso de la mochila sobre todo mucha de la ropa de abrigo que llevaba ya que no la había usado durante toda la prueba. Comimos algo, no recuerdo el que he perdido de mi memoria algunas partes de la carrera pero comimos he intentamos descansar un rato. Estábamos convencidos de que saldríamos con Dima y Laurent. Raro pero la organización nos volvió a cambiar la baliza que llevamos y salimos dirección refugio Robert Blanc.

Salimos sobre las 16:00 de la tarde creo recordar, la tarde era plácida, el sol estaba en lo alto y salimos junto a Dima y Laurent compañeros que habíamos tenido en la aventura durante muchos tramos de la misma. La mujer de Dima nos acompaña durante muchos kilómetros y no para de pensar en los míos mientras poco a poco nos preparamos mentalmente para afrontar otra etapa esta sería la última y la más dura. El camino es fácil de seguir pero algo sucede, Chicho y yo vamos hablando de como estamos y como nos encontramos y aunque el sol está en lo alto hace frío. Es un camino fácil que sube y baja ganando altura hasta que vemos muy de lejos lo que parece un refugio. En ese momento rola el viento y entra un frío que nos deja sorprendidos. Es mucho frío y decidimos todos ponernos más ropa, pantalones de lluvia, out dry y la térmica que llevaba en la mochila (menos mal que la dejé). Llegamos a este refugio abandonado el frío era devastador y aquí llegó una de las sorpresa más grandes de la aventura.

Miguel.  Chicho¡¡ LO VES¡¡¡¡

Chicho. Si tío, lo veo¡¡ Esto es increíble, lo que faltaba. Está NEVANDO¡

Miguel, lo que nos faltaba pero como que nevando, esto no puede ser¡¡

Chicho. Pues si Miguel¡  está nevando¡.

El camino es todo un mar de piedras ya hemos abandonado los caminos que nos subían hasta aquí que era más accesibles de nuevo en alta montaña, marca 2800m de altitud y nieva, no se puede complicar más. !Pues no¡ el rumbo lo lleva Dima, lo lleva colgado del cuello y lo mira incesantemente (algo que yo no entendía que hay que hacer) se equivoca de camino y reina la incertidumbre. Miramos todos el Track y decidimos variar el rumbo que llevábamos y de nuevo encontramos el camino. En esta parte de la aventura y nevando es donde se atraviesan dos pasos realmente expuestos que te hacen pensar “pero yo que hago aquí”. El primero lo pasas tranquilo ya que casi no lo ves y lo pasas sin darte cuenta casi, al bajar al río de piedras te das cuenta de la envergadura del mismo y te sorprendes. Llevamos a los rusos por delante de vez en cuando los vemos a lo lejos y de golpe el segundo paso, este es muy extremo y serio todos cambiamos el semblante,no hay fotos, ni cámaras, ni nada que te pueda hacer perder la concentración. Chicho pasa antes y resuelve con seguridad el paso, yo paso demasiado nervioso, cojo las cadenas como si las quisiera romper y eso me hace sentir inseguro.

Chicho. Tranquilo Miguel, pasa despacio. No te sueltes de las cadenas. TRanquilo

Miguel. Voy, estoy muy tenso, no estoy tranquilo..

Chicho. Tranquilo Miguel

Pasado el que sería el último paso expuesto o por lo menos eso pensábamos, todos respiramos más tranquilos sabiendo donde debemos llegar ahora. La noche se nos echa encima y sacamos frontales de las mochilas, todos vamos juntos y parece que aunque dificultad vamos haciendo camino. De golpe al fondo aparece un hombre del medio de la nada, fuerte, grande y su inconfundible perro, es Lucio. Jefe de seguridad de la prueba que antes habíamos visto en mont buet, nos alegramos, nos alegramos mucho y Dima le pregunta hacía donde vamos y nos confirma el camino, por el coll de la seinge hasta el refugio de mottes. Ver a este hombre aquí en medio de la nada nos hizo entender de golpe, o por lo menos para mí, lo atentos que están a todos tus movimientos y que un señor de este nivel pase TODA LA NOCHE en este paso para ayudar a los que venían detrás a cruzarlo pues que queréis que os diga TE SIENTES MUY AFORTUNADO.

Chicho se resiente de su pie y no poco, le duele y el ritmo tiene que bajar. Cuando llegamos al Coll de la Seigne sucede algo maravilloso o por lo menos sorprendente. Vemos todas las balizas del UTMB que marcan un camino fácil y seguro que seguir mientras corres y se me pasa por la cabeza “!qué fácil¡” ahora sé que es una carrera extrema. Dura unos pocos segundos la reflexión e iniciamos montaña abajo por una senda ancha fácil de seguir por las balizas el camino hacia Mottes y os tengo que contar algo. En este refugio y llegando a él desde El coll de la seigne hay veces que se ve, y otras que no, así es, parece hasta que ves alucinaciones porque hay veces que miras y ves las luces pero otras que no las ves y ya no sabes si estás alucinando o si es realidad lo que ves.

Chicho. Miguel despacio, no puedo mucho más¡¡¡

Miguel. Tranquilo Chicho estamos cerca del refugio.

Chicho. Qué queda?

Miguel. Saco el gps y marca 480m. Chicho tiene que estar ahí¡¡

Chicho. Pero seguro¡¡

Miguel. No lo sé chicho eso es lo que me marca pero no lo veo.

Chicho. JODER Miguel no se si voy a aguantar.

Miguel. Chicho da igual lo que tardemos estamos cerca, ahora no vamos a caer.

Chicho. Vamos, vamos¡¡

Miguel. Mira Chicho¡¡¡¡¡¡ está ahí lo ves¡¡¡

Chicho. Ostias es verdad está ahí¡¡¡

Chicho. que queda Miguel

Miguel. Unos 220m, y tío no se si era una alucinación o no, pero no veo el puto refugio.

Chicho, Cómo que no¡¡¡¡ Ostias no está¡ Da igual hay que seguir hasta llegar a él.

Tan sólo tenemos que recorrer los 220m más largos de nuestras vidas y después de girar en una pendiente, ahí al final de dos caminos más abajo aparece Mottes. La calma es absoluta y sigue nevando sobre nosotros, Dima y Laurent han llegado ya, llevaban otro ritmo y nosotros sabemos que nuestro sueño está más cerca.

Entramos en Mottes y hace un calor brutal,! Dios que gusto¡ ante de nada queremos comer y luego descansar.

Chicho. Miguel comemos y dormimos lo que necesitemos.

Miguel. Si Chicho necesitamos descansar y mucho, yo estoy roto y tú lesionado.

Chicho. Perfecto.IMG-20170907-WA0066

Fue la mejor cena y la mejor noche, dormimos alrededor de 5 horas pero dormimos profundamente. Dima y Laurent nos habían dicho de salir a las 3am y les habíamos dicho que si no estábamos que salieran sin nosotros. Llegan nuestros compañeros catalanes y mario Ramos junto con Miguel, ellos cenan mientras nosotros nos vamos a descansar después de hacer cenado como si no hubiera un mañana.

Marchamos a dormir con la barriga llena serían como las 12:00 de la noche y dormimos plácidamente hasta las 17:00 de la mañana. Te despiertas como algo normal y aunque cansado sabes que estás descansado para seguir en la batalla que nos quedaba. Una noche cómoda, caliente y en paz que nos hizo coger fuerzas para el final más apoteosis que habíamos vivido.

Salimos a desayunar y para que os agáis una idea de como comíamos, Chicho y yo nos bebimos una jarra entera de cafe, un litro entero y sin respirar, eso para empezar junto con un bien desayuno y las ganas de empezar, despacio pero empezar. En este momento están arriba Mario y Miguel y nuestros compañero catalanes, Columbia que había llegado descansó un poco más.

Salimos en esta nueva expedición 7 corredores orientados a alcanzar Mont Joly. Primero pasos de calma para adecuarnos al paso, calentar y empezar de nuevo, las prendas de abrigo vuelan a las mochilas para volver de forma inmediata a tu cuerpo, llueve si poco pero llueve y es incesante y llevamos así muchas horas, muchos días y esto no acaba. La subida es de infarto y de nuevo nos instala en un ritmo lento pero seguro que nos hace sentir la dureza del momento. Chicho se ve bien, hasta saca el teléfono y me hace unas fotos a mí y otras al paisaje son momentos de calma, de esfuerzo pero no se sufre sino que se disfruta.

Y si has aguantado leyendo hasta aquí que piensas que puede pasar ahora, pues así. La montaña no nos da tregua y en breves momentos de después de pasar un collado se pone a nevar, pero no a caer unos copitos, se pone a nevar, nevar. Mira el video.

Fueron momento duros, muy duros y los superamos y no porque estuviera nevando, ni por el cansancio, ni por la lesión de Chicho sino por que no sabíamos que nos depararía la montaña un poco más tardIMG-20170907-WA0058e ya que se fueron complicando los días conforme pasaban hasta llegar a esto que habéis visto.

Era complicado hablar ya que había una vestisca importante y tan solo íbamos unos detrás de otros para seguir el camino en el que estábamos. MArio nos llevaba a la perfección y poco o nada nos hacía falta el GPS, todo seguido hasta Mont Joly, sencillamente brutal.

Miguel. Chicho Todo bien¡¡¡

Chicho. Tan solo asentía con la cabeza

La bajada fue frenética, los catalanes bajaban rápidos y para mi sorpresa Chicho podía con el ritmo, yo detrás aguantaba como podía y la verdad, no es que se bajara rápido sino que nuestro estado era patético. Aún así no se paraba, yo miraba a Chicho y él seguía entre los primeros puestos de la bajada y entonces todo iba a pedir de boca. Algo que no habíamos previsto era ese ritmo tan incansable a estas alturas de la carrera, llegamos a Coll de mont joly y aquí tuvimos uno de nuestro mayores errores. Pensamos y no sé porque que la carrera la acortarían por la dureza que estábamos viviendo hasta el momento y que en Coll de mont Joly nos darían una buena noticia y así bajamos parte del Mont Joly. PUES NO, NI MUCHO MENOS¡¡ recorrido normal. Poca comida, muy cansados y parece que esto continuaba.

Comemos salchichón, chocolate y frutos secos que había junto a una sopa, el cansancio era máxime cuando le pido más sopa a una señora y me dice que no me puede echar más. Bueno creo que mi cara fue un poema ya que me volvió a echar el cazo lleno.

Chicho sufre y el indica la salida, no se quiere quedar ahí. Salimos¡ Nos queda bajar hasta le champel subir el nido de aguilas (1800+) bajar y Chamonix, menos de 30km. La bajada es mortal para nosotros, los compañeros nos adelantan por puro ritmo, nosotros sencillamente no podemos. El dolor es incisivo, intenso y demasido fuerte y nos hace parar, llorar, maldecir y hasta dudar.

 

La bajada hacia Le Champel sencillamente era la bajada más sencilla hasta ese momento, por medio de una pista de ski, llena de hierba en la que teníamos que bajar la friolera de 1500m- en el estado en el que estábamos. Sencillamente y aunque lo pongáis en duda o no os lo queráis creer NO PODÍAMOS BAJAR, no podíamos dar un paso hacia abajo, los dolores eran enormes, el pie de Chicho era un poema, mi rodilla se resentía de tonterías anteriores y para continuar teníamos que bajar.

Yo perdí unas de las dragoneras de mis bastones intentando bajar de alguna forma que nos resultara más calmada sin ningún resultado positivo, no fueron pocas las caídas que sufrimos Chicho y yo. Al final a Chicho se le ocurrió una forma en la que podía bajar despacio pero bajar. Bajamos de espaldas unos 1000m- “SI de espaldas” para poder seguir en esa aventura que nos estaba arrancando la vida poco a poco.

Chicho: Miguel¡¡ no puedo más, sigue tú¡¡¡

Miguel: Cómo?; no Chicho, queda mucho tiempo y solo estamos a 30km .

Chicho: Lo sé, Miguel pero yo no sé si voy a poder bajar del nido de águila.

Miguel: bueno eso ya lo decidiremos cuando estemos allí.

Chicho: no, Miguel no podemos esperar tanto a tomar una decisión. Si pasa algo allá arriba lo pasaremos mal.

Miguel: Si, es cierto. De momento vamos a llegar a Le Champel.

Chicho: No sé  Miguel, no sé.

Mis pensamientos eran:

Nunca lo he visto así¡; qué hago¡, No lo puedo obligar a que siga, o si?; no pienso dejarlo aquí, eso JAMAS¡¡ Abandonaré, si el abandona, ABANDONARÉ con él.

En ese trascurso de carrera y conforme bajamos esos 1000m-, necesitábamos saber si todo esto merecía la pena, y llamamos a nuestros seres queridos para pedirles opinión sobre lo que hacer y las respuestas eran las que suponíamos que no las que esperábamos, estábamos a 30km y todo podía acabar a 20km. La preocupación era máxima el hinchazón que tenía Chicho entre el pie y la espinilla era más que considerable, mi rodilla aguantaba aunque siempre creeré que aguantó porque nuestros amigos siempre estuvieron con nosotros, pero era Chicho el que tenía una lesión que no sabíamos que era. Lo siguiente; llamar a nuestros amigos fisios; os quiero dar las gracias a las tres personas que llamamos y que considero es importante que nombre ya que no tardaron en contestarnos nada, teniendo en cuenta que era sábado por la tarde. María Ángeles Sirvent, Victor Lledó y José Grau nos dijeron cada uno su opinión de la situación que les explicábamos del estado de la lesión y gracias a sus puntos en común entendimos que con un poco de suerte podríamos terminar, aunque fuese el mismo domingo a las 16:00. NO SÉ SI ALGUIEN HA VIVIDO UNA EXPERIENCIA ASÍ, OS PUEDO ASEGURAR QUE TENER A PERSONAS QUE SE PREOCUPAN POR TI DE ESA FORMA TE HACE SENTIR MUY BIEN. MUCHAS GRACIA¡.

Nada más bajar de esos infernales 1000m- vimos a un miembro de un equipo que nos reconoció y nos dio auxilio, no recuerdo tu nombre pero gracias, verte a ti y tu familia nos hizo pensar en las nuestras y encontrarle sentido a todo. Una vez que recogimos la información de nuestro amigos y justo 5 o 6 minutos después nos adelantó una pareja de tío y sobrino franceses que estaban corriendo esta aventura y aquí vino lo mejor de todo nos dijeron como buenamente pudieron ” HAN CAMBIADO EL RECORRIDO, QUEDAN 17KM A META” nuestra cara era de sorpresa absoluta, les preguntamos si era seguro y nos enseñaron su GPS y así era, quedaban 17km a meta.

Nos abrazamos, lloramos, reímos, y nuestra motivación era brutal. LlegamoIMG_20170831_133435s a Le Champel y nuestros compañeros estaban descansando, les hicimos despertar para que supieran la noticia y después de comer un poco salimos cortando de La Champel, seguros que de llegaríamos.

No estaba todo hecho pero quedaba mucho menos y continuábamos en carrera, despacio, tranquilos, pero con una determinación como la que mostró Chicho para sacarnos del infierno de FRASSATI, éramos invencibles.

Se hacía de noche y seguíamos subiendo hacía el glaciar, por una pista que recordaba muy vagamente, no sé si era una alucinación o verdaderamente pasé por allí en mi primer UTMB. Nuestros amigos catalanes nos pasaron llevaban un ritmo chulo, nosotros queríamos llegar y al cabo de unos metros nos cogió un equipo Chileno. La noche se nos echaba encima e íbamos subiendo y subiendo hasta llegar a las vías de tren donde debíamos de empezar la bajada no sin sufrir algún percance ya que volvió a llover fuerte. Era una mezcla de cansancio, dolor, extenuación, dolor, sufrimiento, dolor, sueño, dolor, locura y más dolor que no me dejaba pensar con claridad. Mi intuición me hace sentir que no queda mucho y recuerda o alucino que yo ya he pasado por esas sendas. Esas sendas dan paso a un pequeño bosque y es ahí donde recuerdo que ya estamos en Les Houches, así es¡¡¡ esto es ya el final. En el propio pueblo nos gritan desde atrás y yo pensé que era el equipo colombiano pero no, es Mario Ramos y Miquel, ostras que alegría podemos entrar juntos. Y así se hizo poco a poco y cada uno en su ritmo íbamos camino de coger la senda que une Les Houches con Chamonix de tan solo 8km.

Y es aquí donde yo vivo mi mayor conexión con esta aventura, una conexión que jamás había vivido hasta el momento donde veo, siento y escucho que voy a completar la PTL con Chicho, que pese a todo lo que hemos pasado, todo lo que hemos vivido, todo lo que hemos sufrido, todo lo que hemos discutido, todo, sé que vamos a terminar. Aquí es donde entro en un estado de sock que no se explicar y que del cual Chicho me preguntaba sin parar, Miguel¡¡¡ qué te pasa? tenemos que vivir esto a tope¡¡¡    CHICHO ahora puedo decirte que estaba teniendo la experiencia transpersonal más importantes de mi vida, que estaba recordando todos los momentos duros que habíamos pasado, que recordaba con nostalgia haber dejado a Jose en la Cabaña D´orny, que lo vivía con una intensidad que jamás había vivido nada en mi vida ya que lo viví hacía mi interior; que esa aventura me había marcado para toda la vida; que la carga fue dura; la responsabilidad más y que pese a todo eso y mucho más que es imposible contar, habíamos acabado.  Y así entramos en Chamonix, en el silencia de la noche, sabiendo que habíamos pasado, que habíamos conseguido, que habíamos logrado vivir una de las mayores aventuras en equipo que hay en la capa de la tierra y todo eso en silencio, calma, sosiego, paz, humildad y sobre todo con algo que quiero remarcar VIVIR UNA EXPERIENCIA EN EQUIPO, donde nadie era más importante que nadie, donde todos aportábamos, donde sabes que si no aportas es mejor que te vayas, donde le das otro valor a la palabra amistad, donde el orgullo y la soberbia no valen de nada, donde es mejor hablar a un amigo con el que has discutido que mantener una postura, donde tu compañero es tu apoyo, tu único y máximo apoyo, donde tus amigos se consagran con parte de tu vida, donde te das cuenta que es lo importante de la vida y que no lo es, donde te haces pequeño, donde te calmas, donde te encuentras, donde valoras tu esfuerzo, donde sabes quien eres.

PTL ha sido y será la mejor aventura que he hecho jamás en mi vida hasta la fecha y si algún día queréis saber que es, os invito a descubrirla, ánimo¡¡

A Chicho y a Jose, mi amistad, nada más que decir, ellos ya saben hasta donde llega eso. Volveremos¡

A Christelle y a Mijko que estuvieron pendientes de nosotros en todo momento. Gracias¡ Columbia power¡

A los que nos siguieron, ayudaron, aportaron, o sencillamente se preocuparon, gracias y mil veces gracias¡¡

A nuestras familias, gracias por vuestro apoyo, sabemos que no hacemos cosas normales, pero alguien las tiene que hacer. Gracias

 

A nuestros patrocinadores deciros que no somos rápidos, ni tan siquiera buenos y que llevamos con respeto y devoción todo el material que nos aportaron y que en ese test que supone esta aventura dimos cuenta y feedback del todo el material recibido. Gracias¡

@Columbia   @fisioteriaespecializadalledo @hoteldonpancho @podoactiva @opticaespinosa

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Comentarios

  1. Cesar De Heredia. dice

    Agradecerte tu escrito, me haces pensar en el para que y hacia mucho q no lo hacia Miguel. Felicitaciones a ambos !! Un abrazo grande!!

    • Miguel Angel Cayuela dice

      Muchas gracias Cesar. Ese tipo de reflexiones en nuestra vida deportiva, personal y laboral nos conceden una serie de valires de los que, de vex en cuando, nos desconectamos y son muy importantes para nosotros. le pasaré tus felicitaciones a los tres qu éramos. Gracias de nuevo.
      Miguel

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